"Lavarnos las manos con frecuencia" estos días es una retahíla constante en nuestra nueva rutina. No es que antes del confinamiento nuestra higiene no suficiente, pero quizás no la tomábamos con la importancia que este ritual de aseo requiere. Es más, se puede decir que lavarse las manos es una moda muy moderna, ya que hasta mediados del S. XIX, gracias a a las investigaciones del médico húgaro Ignaz Semmelweis, nada hacía pensar que una acción tan sencilla podría salvar vidas y mantener a raya ciertas enfermedades.
Pero, claro, ¿qué sería del lavado de manos sin el agua que mágicamente sale por los grifos de nuestra casa? ¿Sabíais que el acceso a agua potable es un derecho humanano? Dado su papel fundamental para nuestra salud y supervivencia, este #martesdemuseo lo dedicamos al agua y a su distribución por nuestra ciudad gracias al Canal de Isabel II.
Su nombre os suena familiar, ¿verdad? Os sorprenderá ver que forma parte de lugares conocidos por los que habitualmente pasáis y paseáis, formando parte del paisaje arquitectónico del barrio de Tetuán.
